Alterar las horas habituales de sueño: ¿Cómo recuperar tu rutina de sueño después del confinamiento?

Poco a poco han comenzado las fases de la desescalada del confinamiento por COVID-19. Esto significa que iremos adentrándonos en lo que llaman “la nueva normalidad”. Muchas personas irán incorporándose a sus puestos de trabajo y recuperando la rutina. Sin embargo, este proceso puede generar cambios en nuestros hábitos de sueño debido a la falta de una rutina concreta durante el confinamiento. No tener que madrugar y no contar con una estructura diaria puede alterar nuestros ciclos de sueño, haciendo que sea más difícil conciliar el sueño o despertando durante la noche. Algunas personas incluso han experimentado problemas de insomnio y pesadillas debido a esta situación atípica.

Es comprensible que, después de tantos meses de confinamiento, nuestro cuerpo y mente hayan perdido la noción del tiempo y la rutina. Sin embargo, es importante recuperar nuestros ciclos de sueño en preparación a una vuelta a la rutina. Para lograrlo, existen varias estrategias que podemos implementar gradualmente.

En primer lugar, es recomendable hacer el cambio de manera gradual, acostumbrándonos poco a poco a un horario de sueño más adecuado. Si durante el confinamiento nos acostumbramos a dormir y despertar tarde, podemos ir ajustando nuestro horario de sueño unos minutos cada día, hasta llegar a una hora más temprana. Esto nos permitirá adaptarnos de forma más suave y evitar bruscos cambios que puedan afectar nuestro descanso.

Además, es fundamental regular el resto de nuestras rutinas, como las horas de comida y ejercicio, para recuperar la rutina habitual. El cuerpo funciona de manera sincronizada, por lo que establecer un horario regular para todas nuestras actividades diarias, no solo el sueño, nos ayudará a restablecer un ritmo circadiano óptimo.

Crear una rutina antes de dormir también puede ser de gran ayuda para preparar a nuestro cuerpo y mente para el descanso. Establecer una serie de actividades que realicemos de manera consistente, como leer un libro, tomar un baño relajante o practicar técnicas de respiración, enviará una señal a nuestro organismo de que es hora de descansar.

En este sentido, es importante también cuidar el ambiente en nuestra habitación. Mantener un entorno propicio para el sueño, con una temperatura adecuada, poca luz y un colchón y almohadas cómodos, favorecerá la calidad del descanso. Además, es recomendable evitar el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir, ya que la luz azul que emiten puede alterar nuestro ritmo circadiano. En su lugar, podemos optar por practicar alguna técnica de relajación, como el yoga, que nos ayudará a reducir el estrés y conciliar el sueño de manera más fácil.

Además de los cambios en los hábitos de sueño durante el confinamiento, es interesante mencionar la relación entre el insomnio y el riesgo de sufrir enfermedad de Alzheimer. Según un estudio reciente, la alteración de los ciclos de sueño puede estar relacionada con un mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad neurodegenerativa. Por tanto, cuidar nuestra calidad de sueño no solo es importante para tener un descanso adecuado, sino también para preservar nuestra salud cerebral a largo plazo.

Conclusión, la desescalada del confinamiento por COVID-19 nos enfrentará a una vuelta a la rutina que puede alterar nuestros ciclos de sueño. Para recuperarlos, es importante hacer el cambio de manera gradual, regular nuestras rutinas diarias, establecer una rutina antes de dormir, cuidar el ambiente en nuestra habitación y practicar técnicas de relajación. Además, cuidar nuestra calidad de sueño no solo nos permitirá descansar mejor, sino también preservar nuestra salud cerebral. No olvides que los cambios pueden tomar tiempo, así que sé paciente contigo mismo y busca la estrategia que mejor se adapte a tus necesidades. ¡Duerme bien y despierta con energía para enfrentar la nueva normalidad!

Preguntas frecuentes

¿Qué es la “nueva normalidad” a la que se refiere el artículo?

La “nueva normalidad” es el término que se utiliza para describir la etapa posterior al confinamiento por COVID-19, en la cual se van retomando las actividades laborales y cotidianas de forma progresiva. Se refiere a un periodo en el que se implementarán medidas de prevención y control para convivir con el virus, como el uso de mascarillas, el distanciamiento social y el lavado de manos frecuente.

¿Qué puedo hacer si tengo problemas de insomnio?

Si experimentas problemas de insomnio, es recomendable seguir las estrategias mencionadas en el artículo, como establecer una rutina antes de dormir, cuidar el ambiente de la habitación y practicar técnicas de relajación. Si estos consejos no son suficientes, es importante consultar con un profesional de la salud, como un médico especialista en sueño, quien podrá evaluar tu situación de manera personalizada y brindarte las recomendaciones y tratamientos adecuados.

¿Es normal tener cambios en los ciclos de sueño durante el confinamiento?

Sí, es perfectamente normal que durante el confinamiento nuestros ciclos de sueño se vean alterados. La falta de una rutina diaria y la reducción de la exposición a la luz solar pueden afectar nuestro ritmo circadiano. Sin embargo, con paciencia y siguiendo las estrategias mencionadas anteriormente, es posible recuperar nuestros ciclos de sueño y mejorar la calidad del descanso.

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